Causas de la falta de motivación
La motivación es una de las claves del éxito en el mercado laboral para poder disfrutar con aquello que haces y no vivir la rutina diaria con angustia y con sufrimiento. Pues bien, la falta de motivación causa apatía, dolor y frustración a todos aquellos que hacen frente a ocho horas interminables de trabajo cada día. En ese caso, conviene realizar una pregunta: ¿Por qué se pierde la motivación y la ilusión?

Pueden existir varias razones. Suele darse cuando el empleado se siente poco valorado por su jefe e incluso, indiferente para el rendimiento de la empresa. En vez de dar lo mejor de sí mismo termina limitándose a cumplir sus funciones, pero sin aportar el talento que lleva dentro de sí mismo.

Por otra parte, la falta de motivación también puede producirse porque en este momento de tu vida te encuentras con un problema que te desborda y que centra tu atención prácticamente todo el día. Es decir, te resulta muy difícil concentrarte en tu trabajo. Esto puede suceder tras un problema sentimental, tras una enfermedad o la muerte inesperada de un ser querido.

El hecho de que el ambiente de la empresa sea negativo también es un factor determinante en relación con la pérdida de motivación que puede sufrir un trabajador. Y es que, es importante sentirte integrado en el entorno laboral y con la confianza necesaria para hacer nuevos amigos en la oficina. La pérdida de motivación también puede producirse como consecuencia del cansancio, por ello, ante la llegada de las vacaciones siempre es más normal que aumente la pereza. El estrés y la ansiedad son emociones que están vinculadas de una forma directa con la pérdida de motivación en el plano laboral. Sin embargo, hoy día, en plena crisis económica, debes sentirte afortunado por el simple hecho de tener un trabajo.