Cinco etapas de un plan de marketing

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Elaborar un plan de marketing con la máxima precisión posible implica seguir las distintas etapas de este plan que a modo de hoja de ruta marcan el plan de acción concreto. ¿Cuáles son las cinco etapas de un plan de marketing?

Análisis de la situación

En primer lugar, conviene profundizar en el punto de partida o lo que es lo mismo, en el análisis de la situación que permite elaborar un plan de marketing con una perspectiva realista. En este apartado, es importante identificar a los competidores directos del negocio, realizar el método Dafo que implica anlizar las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades a las que se enfrenta el emprendedor para tener una perspectiva global de su posición. Desde otro punto de vista, el plan de marketing también implica profundizar en los hábitos habituales del consumidor.

Además, también es fundamental identificar el perfil del potencial cliente y sus comportamientos en relación con los hábitos de consumo. También conviene analizar la política de ventas y los canales de distribución. Un negocio está enmarcado en un contexto en concreto por lo que también es muy importante analizar la situación de mercado.

Determinación de los objetivos del plan de marketing

Todo plan es un proceso que a modo de medio sirve para lograr distintos fines. Los fines son los objetivos marcados. Por ello, un plan de marketing debe de contar con objetivos que para ser válidos tienen que ser realistas, es decir, concretos, medibles y acotados en el tiempo. Para ello, puedes hacerte esta pregunta: ¿En qué forma podré comprobar que he cumplido mi objetivo de una forma visible? Si no tienes una forma concreta de determinar que el objetivo se ha cumplido, entonces, tienes que especificar mejor tu meta.

Existen distintos objetivos posibles que pueden quedar especificados en este plan de acción: por ejemplo, lograr un buen posicionamiento en los buscadores, determinar cuáles son los productos más y menos rentables, potenciar la venta de los productos más rentables, ganar una mayor especialización en un área en concreto, incrementar las ventas en un margen concreto en el plazo de un año… El número de objetivos no puede ser muy elevado puesto que es importante reducir el número con el objetivo de elaborar un plan de marketing que sea ordenado.

Plan de acción

El punto de partida propio del análisis de la situación conecta con la situación ideal a través de un plan de acción. El plan de acción puede orientar cambios concretos en distintos canales: sobre el producto, sobre el precio, sobre los canales de distribución y sobre la organización comercial.

El plan de acción dentro de un plan de marketing implica concretar qué hay que hacer y qué pasos se deben seguir para alcanzar una meta. Sin embargo, conviene no perder de vista el factor económico, es decir, el presupuesto determinado para realizar este plan.

Planificación financiera

Dicho presupuesto queda enmarcado en la planificación financiera necesaria para llevar a cabo de una forma efectiva valorando los costes de cada gasto. Para realizar un buen presupuesto, concreta el gasto de los costes de publicidad y promoción, los costes e ingresos de ventas, los costes de investigación, los costes de desarrollo del producto y los costes logísticos y de distribución. Además, debes de determinar un presupuesto para cada apartado.

Hacer correcciones a través del feedback con la realidad

Un plan de marketing debe ajustarse a la realidad, por eso, es muy importante que dicho plan sea abierto y revisable. Es decir, es conveniente que el emprendedor pueda establecer cambios y ajustes observando distintos puntos en la realidad para dotar de mayor precisión al plan de acción.

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