Cómo aumentar la creatividad
Aunque se tiende a pensar que la creatividad está relacionada con profesiones vinculadas con el arte, lo cierto es que no es así. Hay muchas actividades laborales que requieren de buenas dosis de creatividad. De hecho, es una cualidad que se demanda en algunos procesos de selección.

Sin embargo, ser creativo no siempre es fácil y, a veces, muchas personas se bloquean o no saben cómo poder dar rienda suelta a su creatividad. Para conseguirlo, se pueden seguir una serie de consejos.

Las claves

Una de las claves más importantes a la hora de desarrollar la creatividad es cambiar de escenario. A menudo, una persona que siempre permanece en el mismo sitio, en su mesa de trabajo, en el mismo entorno… es más propensa a bloquearse y a que le surjan menos ideas creativas. Un hecho por el que es vital cambiar de ambiente con cierta periodicidad para que, también al observar diferentes objetos, personas… puedan fluir esas ideas más fácilmente.

Vinculado con el entorno se encuentra otra de las claves: prestar atención. Es muy importante observar lo que hay alrededor de la persona por pequeños detalles que puedan parecer inicialmente porque de ahí puede salir alguna idea creativa también.

De utilidad puede ser apuntar todas las ideas o los pensamientos que vengan a la cabeza, aunque a priori no sea lo que se está buscando. Al repasar las notas y pensar más detenidamente en ellas es posible que surja la creatividad a partir de ellas. Y, como las ideas creativas pueden aparecer en cualquier lugar, siempre es conveniente llevar lápiz y papel o apuntar en la tableta o smartphone todo lo que se vaya pensando para que no se pierda ni una gota de creatividad.

Cómo aumentar la creatividad
A la hora de ser creativo igualmente relevente es tener ciertas dosis de paciencia, puesto que no es habitual que cada hora o cada día pueda surgir alguna idea creativa, algo que está reservado para un número muy limitado de personas, lo que no debe llevar a desesperación. Además, hay que tener en cuenta que, cuanto más se ejercita uno para una función, mejores resultados se consiguen por lo que es cuestión de tiempo que la creatividad fluya con más frecuencia.

Y, sobre todo, antes de llevar esa creatividad a la realidad, hay que pensar muy bien todo el proyecto y si realmente tendría posibilidades aunque, como en todo, a veces no queda más remedio que arriesgar. No hay que olvidarse de que en estas decisiones es necesario tomarse su tiempo y que nunca se debe actuar precipitadamente.

Para decidirse, puede ser de ayuda la denominada estrategia Power, que consiste en formularse una serie de preguntas como cuáles son los atributos y ventaja de la idea, cómo puede dañar a la empresa, qué otros factores se deben sopesar en relación a esa idea, qué mejoras deben hacerse y cuáles son los cambios que se harán finalmente.