Cómo definir los roles en una empresa familiar

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Gestionar una empresa familiar tiene la gran ventajas de que el equipo de trabajo está compuesto principalmente por personas de máxima confianza. Esto aporta un mayor sentido de pertenencia además de capacidad de colaboración mutua entre los trabajadores. Pero en una empresa familiar también existe el riesgo de que los afectos se mezclen con los negocios. ¿Cómo gestionar una empresa familiar y llevar el proyecto al éxito?

Los roles tienen que estar bien definidos

Es muy importante que todos los roles estén muy bien definidos de forma que cada trabajador tenga clara cuál es su función en la empresa familiar. Además, se debe de respetar una estructura jerárquica para tener un orden en el sistema. Cada trabajador debe de tener claras sus responsabilidades y tareas. Debe quedar claro el sentido de la propiedad en relación con la parte del negocio que corresponde a cada uno.

Es recomendable determinar el desempeño de cada puesto en función de las cualidades del candidato porque cuanto más feliz es un empleado, mayor es la productividad en la empresa pero también mejoran las relaciones familiares.

Como norma básica para tener una buena comunicación de los asuntos laborales se debe de respetar la premisa de no hablar sobre asuntos personales en horario de oficina ni a la inversa. Esta premisa ayuda a tener una buena higiene mental. Es importante que no se hagan diferencias en el trato entre el personal que forma parte de la familia y los empleados que no lo son. De lo contrario, las diferencias entre trabajadores que ocupan un mismo rango repercuten de una forma negativa en la plantilla. Cada familiar que forma parte de la plantilla cobrará un sueldo acorde al puesto que desempeña. No se deben tolerar actitudes en los hijos que serían injustificables en otro tipo de empleados.

Tener claros los objetivos

Es importante que cada trabajador tenga claro cuál es su rol pero también es muy importante que los trabajadores sepan cuáles son los objetivos de la empresa y el plan de acción a seguir, de esta forma, se fomenta el espíritu de equipo. Pero también es aconsejable elaborar un plan de desarrollo individual para que cada persona sienta que tiene un proyecto que cumplir.

Planificar la sucesión también es un punto importante de cara a dar continuidad a una empresa familiar gracias a la llegada de una nueva generación. Se debe de compensar con formación la ausencia de especialización concreta. En relación con la sucesión, el asunto es complejo porque las expectativas de los padres no siempre encajan en los verdaderos deseos de los hijos.

Cómo afrontar una reunión de trabajo

Se deben de programar reuniones de trabajo con una frecuencia periódica para realizar un seguimiento de los objetivos alcanzados. En las reuniones de trabajo se deben de respetar varias premisas: puntualidad en la llegada pero también, en el cierre. Respetar el turno de palabra de los asistentes, buscar el feedback positivo en las opiniones de todos y aprovechar el tiempo. Ver a un familiar como un socio de negocios no siempre resulta sencillo, especialmente, en un momento de conflicto a nivel laboral pero separar ambos roles es el primer paso para poder trabajar en familia. Lo ideal es organizar reuniones de dirección una vez por semana, evitando situar esas reuniones en lunes.

Los éxitos se deben asumir de una forma colectiva pero también los fracasos. Es decir, en la base de una empresa familiar debe de existir un sentimiento de unidad, sentimiento que sí puede hundir sus raíces en la familia. Es decir, la lealtad hacia un trabajador es doble al ser también un ser querido.

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