Pros y contras a valorar antes de ser emprendedor

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Cada persona tiene su camino a nivel profesional y la aventura emprendedora no se adapta a las prioridades ni a las cualidades de todas las personas. Antes de ser emprendedor, es recomendable que cualquier persona analice con realismo los pros y los contras de esta decisión. ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de emprender?

Puntos positivos de emprender

En primer lugar, el emprendedor siente una gran satisfacción de trabajar por un proyecto personal propio. Más allá de los resultados, no hay nada que produzca una satisfacción personal más grande que sentir la confianza que surge del trabajo bien hecho como una recompensa en sí misma. Ser emprendedor también implica tener la motivación de lograr un objetivo a largo plazo puesto que un negocio está en constante evolución. Tener un objetivo en mente también aporta motivación a corto plazo.


Crear un proyecto propio ajustado a las posibilidades personales es un reto estimulante en un contexto de dificultad económica como el actual. En caso de que el negocio funcione bien, lo habitual es que un emprendedor pueda ganar más dinero con su negocio que trabajando por cuenta ajena. Sin embargo, hay que partir de la premisa de que los inicios son duros. En la etapa inicial de un negocio, los gastos suelen ser más de los esperados y los ingresos menores.

No existe un sueldo emocional más alto que el de trabajar en aquello que te gusta porque la rutina fluye mejor, el desarrollo personal es mayor y la calidad de vida también aumenta. Ser emprendedor es asumir el reto de adquirir un aprendizaje constante, lo que estimula la mente de una forma directa.
Ser tu propio jefe también tiene ventajas, por ejemplo, cierto margen para contar con una mayor flexibilidad de horarios. Pero también, más responsabilidades y preocupaciones sobre la espalda.

Puntos negativos de ser emprendedor

¿Cuál es el lado negativo de ser emprendedor? Ser emprendedor implica trabajar más de ocho horas de jornada laboral porque un proyecto personal propio requiere de una dedicación inmensa. Quien monta un negocio también asume riesgos. Uno de los riesgos más importantes es el económico. Pero emprender un negocio también es una apuesta personal, una opción que también tiene sus riesgos desde este punto de vista. Por otra parte, desde el punto de vista emocional, la soledad que puede sentir el emprendedor en momentos de dudas también puede ser notable. Por ello, conviene reforzar el networking.

Generalmente, no se observan resultados inmediatos ante todo el esfuerzo realizado por lo que hay que entrenar la paciencia para ver los frutos del trabajo. Un trabajo que no solo es práctico sino también teórico. El emprendedor dedica mucho tiempo a pensar y reflexionar sobre distintas opciones.


Se necesita mucha disciplina y perseverancia. Cualidades que un emprendedor debe de desarrollar por sí mismo. Existen personas que necesitan de la autoridad de un rol externo para rendir más. Las personas con úna baja motivación intrínseca no tienen una buena predisposición inicial para ser emprendedoras.

Es difícil aparcar los problemas del negocio y no llevarlos a casa. Este es uno de los aprendizajes más importantes que cualquier emprendedor adquiere a partir de la experiencia y de la madurez. El primer año como emprendedor es muy duro porque la persona tiene la sensación de estar en un proceso de cambio constante que no le permite estar mucho tiempo en su zona de confort. Y la mente también necesita esa zona de confort para coger fuerzas y tomar impulso.

El optimismo inicial que surge de la creación de un nuevo negocio es saludable, sin embargo, con frecuencia se transforma en un idealismo que no tiene los pies en el suelo y produce distorsión de la realidad. Con los riesgos que ello implica.

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