Tres opciones para programar tus vacaciones si eres freelance

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Ser freelance y tener vacaciones no son dos términos incompatibles. Es verdad que el periodo de descanso será más breve que el que pueda tener un trabajador por cuenta ajena. Sin embargo, teniendo en cuenta que el descanso es salud y que es fundamental recargar las pilas para sumar energía, cualquier freelance puede aprender a partir de su experiencia a programar su trabajo para gestionar su veraneo. ¿Cómo programar tus vacaciones si eres freelance?

Valora la posibilidad de adelantar el trabajo

En ese caso, es muy importante que concretes con suficiente tiempo de antelación tus vacaciones de verano para poder adelantar previamente el trabajo que tendrías que hacer en esa fecha. Es muy importante que comiences a programar el trabajo de esos días con varias semanas de adelanto para poder afrontar esta tarea sin estrés.

A tu jornada laboral habitual tendrás que sumar más horas de trabajo extra durante ese periodo. En ese caso, elabora un plan de acción con un cronograma que cumplir para abordar el trabajo extra. Concreta a todos tus clientes las fechas en las que vas a tomarte tus vacaciones buscando la posibilidad de adaptar tus descanso a las necesidades de las empresas para las que trabajas.

Realizar el trabajo desde tu destino de vacaciones

Con frecuencia, aquellos profesionales que trabajan como profesionales freelance pueden realizar su trabajo a través del ordenador desde el lugar en el que se encuentren. En ese caso, nada impide trabajar desde el destino de veraneo trasladando tu despacho a tu lugar de vacaciones. En ese caso, realiza el trabajo por las mañanas para tener el resto de la tarde libre para disfrutar con tu familia.

El simple hecho de cambiar la oficina de lugar puede ser un estímulo para romper la rutina del trabajo y tener una agradable sensación de bienestar. Todo aquello que suponga salir de tu zona de confort es gratificante en sí mismo. En el caso de optar por esta fórmula de trabajo, entonces, tienes la ventaja de que tampoco tienes que informar a tus clientes de que te vas a tomar unos días libres.

Hacer una pausa en el trabajo

En caso de recibir un proyecto de trabajo importante en fechas próximas a tu destino de vacaciones tienes que ser práctico. El trabajo no siempre se recibe en el momento oportuno. Lo que puedes hacer es explicar claramente al cliente que ahora mismo no puedes aceptar el trabajo por incompatibilidad de agenda pero que podrías encargarte del proyecto a partir de otra fecha (que debes especificar). De esta forma, dejas la puerta abierta. Del mismo modo, si tienes contactos de trabajo de confianza también puedes recomendar a tu cliente a otro profesional freelance. Supone dar el trabajo a otra persona pero también es un gesto que muestra seriedad y formalidad por parte de un autónomo.

En ocasiones, las semanas previas a las vacaciones pueden ser tan intensas y estresantes al mismo tiempo que muchos freelance pueden desmotivarse de entrada en la organización del veraneo. Sin embargo, la motivación de tener unos días de descanso es un premio en sí mismo necesario desde distintos puntos de vista: el descanso potencia la creatividad a nivel profesional, aumenta la productividad y el rendimiento, aporta nuevas ideas… Por el contrario, la falta de descanso refuerza el síndrome del quemado que surge de romper el equilibrio entre el plano laboral y el plano personal.

Incluso en el caso de poder tener descansos breves, por ejemplo, de tres días de pausa puede ser suficiente para romper la rutina con una agradable sensación de bienestar. Pero tan profesional es cumplir con tu trabajo como respetar tu derecho de descanso.

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