Emociones previas a la jubilación


El ámbito emocional está directamente vinculado con el plano del trabajo. Por ello, en función de cada etapa, el trabajador se siente de una forma o de otra. ¿Qué emociones son habituales en la etapa previa a la jubilación? En primer lugar, todo depende de la situación personal del trabajador. Es decir, si se trata de alguien que tiene un buen trabajo y que además, disfruta con lo que hace, puede tardar más en adaptarse a su despedida laboral. Por ejemplo, los profesores de universidad se jubilan más tarde, en general, que un albañil.

Es decir, también conviene tener en cuenta el nivel de desgaste físico que implica ese trabajo. En cambio, hay personas que están deseando dejar de madrugar para poder hacer en su tiempo libre lo que quieran. ¿Qué emociones se sienten en la etapa previa a la jubilación? En primer lugar, incertidumbre. Es decir, hay que tener en cuenta que se trata de una etapa totalmente nueva, en la que la persona tiene que adaptar sus horarios de una forma diferente.

En ese caso, es indispensable tener por seguro que la vida no termina después de la jubilación. La realidad es que la esperanza de vida ha aumentado de forma notable en nuestra sociedad, por ello, los mayores pueden tener una gran calidad de vida después de haberse jubilado. Por otra parte, en los meses previos a la jubilación, la despedida laboral debe de ser un estímulo positivo para valorar mucho más los pequeños detalles. Por ejemplo, para poder estar más con los compañeros de trabajo, tener una motivación diferente, más ilusión e iniciativa… Tener un buen nivel de Inteligencia Emocional y de autocontrol, puede ayudarte a vivir el presente con plenitud en cualquier circunstancia. Es decir, en la etapa previa a la jubilación, más que en cualquier otro momento, es indispensable vivir el presente.

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