Inteligencia emocional: no dejes que el trabajo te controle a ti


A nivel emocional, es bueno que un trabajador tenga las cosas bajo control, es decir, que pueda abarcar las gestiones de la rutina diaria con eficacia. Sin embargo, en más de una situación, por ejemplo, bajo el estrés, el trabajador vive sometido por su rutina laboral como si todo se le hubiera escapado de las manos. ¿Cómo puedes actuar para que tu trabajo no te desborde?

En primer lugar, pon orden en tu vida, es decir, ten claro que el trabajo sólo es un área más de la vida de un ser humano. Por tanto, por el hecho de que no todo sea perfecto en la oficina, no significa que tengas que cuestionar tu propio valor personal. No pongas tu autoestima en el éxito o en el fracaso sino en la capacidad de aprendizaje constante que hay en ti.

Realiza el ejercicio de reflexionar exactamente qué es lo que te desborda y se te hace cuesta arriba de la rutina diaria. Por ejemplo, la mala relación con el jefe, los conflictos con los compañeros de trabajo, las reuniones de equipo, el inicio del día, el trato al público… En la medida en que acotas tu campo de limitación también tienes más opciones de poder mejorar y crecer de verdad. Podrías entrenarte en la consecución de objetivos a través de un proceso de coaching.

Es muy importante que analices con objetividad la situación. Es decir, que analices si aquello que te desborda depende de ti y está en tus manos resolverlo, o por el contrario, no puedes hacer nada por mejorar la situación ya que su solución depende de factores externos. En ese caso, relájate y toma distancia respecto del problema.

¿Por qué no tienes que dejar que el trabajo te controle a ti? Porque eres una persona adulta, responsable y capaz.

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