Errores al elegir el nombre del negocio


Elegir el nombre del negocio es una decisión que requiere de una reflexión importante puesto que la elección de un buen nombre es uno de los pasos de marketing más notables. Elegir un nombre en otro idioma puede ser un error dependiendo del perfil del público objetivo. Por otra parte, poner el nombre del emprendedor al negocio solo es una buena idea cuando dicho nombre remite a una persona que tiene un grado de popularidad notable. En cuyo caso, dicho nombre tiene valor por sí mismo y aporta significado al nombre del proyecto. La idea de poner el nombre o el apellido del emprendedor al negocio es uno de los más habituales.

No buscar asesoramiento

Un error que se puede cometer al elegir el nombre de la empresa es no consultar asesoramiento profesional. Es positivo consultar cualquier duda con un abogado que tenga conocimiento en los derechos de la propiedad intelectual con el objetivo de poder prevenir cualquier posible incidencia. Este asesoramiento permite evitar posibles problemas legales en el futuro y también, de dinero.


Por ejemplo, en el caso de que un nombre sea muy parecido a otro ya existente, es importante cambiarlo. Antes de realizar la inversión por comercializar una marca, aporta seguridad hacerlo contando con el asesoramiento profesional correspondiente.

Es positivo que haya similitud entre el nombre de la empresa y el nombre de dominio.

Elegir un nombre solo porque te gusta

La elección de un nombre basada únicamente en el gusto estético y subjetivo no es criterio suficiente para elegir un nombre de negocio, únicamente, porque suena bonito para el emprendedor. Elegir un nombre muy largo o que sea difícil de recordar no es adecuado aunque dicha idea guste al empresario. Es positivo analizar qué imagen proyecta un nombre valorando que dicha imagen sea positiva y conecte con la esencia del negocio al ser un término descriptivo.

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