El lado negativo de ser emprendedor


A nivel laboral no existe la posición ideal. Ser emprendedor tiene muchas ventajas pero también puntos en contra que conviene asumir de entrada para ser consciente de la realidad. Por ejemplo, la libertad del emprendedor es relativa o con frecuencia, mal entendida.

Poca libertad de horarios

La libertad real de un emprendedor es aquella que remite a su creatividad, a la posibilidad de tomar decisiones de forma autónoma y la satisfacción de hacer lo que le gusta. Pero en cambio, tener un negocio también roba mucha libertad personal desde el punto de vista del tiempo. Un emprendedor dedica muchas horas a su trabajo y siente una gran atadura hasta el punto de que, con frecuencia, puede que el fin de semana también se haga cargo de algunos asuntos.

Además, desde el punto de vista económico, el emprendedor no vive con la seguridad de tener un sueldo concreto cada mes sino que atraviesa etapas de bonanza y de dificultad que influyen de forma directa a su vida personal. Es mucho más difícil separar vida laboral y vida personal en el caso de un emprendedor que tiene un negocio a su cargo, y por tanto, muchas responsabilidades sobre su espalda.

Independencia relativa

La independencia de ser tu propio jefe es muy relativa. Tanto que los emprendedores son conscientes de la inversión que han realizado en ese negocio y de la dependencia que tienen con el banco y con los clientes. La autonomía e independencia se toma más bien en la capacidad que tienen los emprendedores de crear un proyecto y optar por su verdadero camino. Ser emprendedor es una lucha diaria porque un día puede ser suficiente para tirar por la borda todo el trabajo realizado durante mucho tiempo. Así sucede cuando una empresa se encuentra con varios clientes insatisfechos que luego realizan una mala campaña de marketing de ese negocio.

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