Las tres funciones más importantes de la empresa


Una empresa tiene tres funciones importantes que son inherentes al ejercicio de su actividad. Uno de los objetivos que tiene cualquier emprendedor cuando monta un negocio es poder obtener una rentabilidad económica de su trabajo diario. La función económica de la empresa remite a los beneficios obtenidos para poder valorar la rentabilidad del negocio en relación con los costes. Esta función económica también remite a la obligación ética de una empresa de cumplir con las normas comerciales y evitar cualquier posible fraude. La creación de la riqueza es uno de los propósitos de una empresa rentable que persigue el bien también de sus empleados.

Función de dirección en la empresa

Otro de los aspectos a valorar en una empresa es la función de dirección. Esta función unifica distintos aspectos vinculados con la organización como, por ejemplo, los recursos de formación para los trabajadores, la estructura organizativa de la empresa e incluso, la planificación del futuro para darle continuidad a la entidad.

En este ámbito, la dirección actual de una empresa puede formar a aquellos profesionales que serán los encargados de tomar el relevo. Esto sucede con frecuencia en aquellas empresas familiares en las que distintas generaciones escriben la historia de un proyecto común.

Función social de la empresa

Las empresas se desarrollan en un marco social específico que muestra la importancia de que un negocio sea responsable con el contexto en el que se posiciona para aportar un valor a la comunidad, es decir, ofrecer un servicio. En el marco de la función social, conviene puntualizar que las empresas no están formadas por números sino por personas que, cada una de ellas desde un punto de vista individual, debe tomar conciencia de su labor y de la importancia que tiene en relación con el equipo.

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