Tres razones para no emprender si tienes dudas

hombre-con-abrigo-marron
Dudar es un acto que forma parte de la propia experiencia del emprendimiento pero cuando esta cuestión pone el acento no tanto en la incertidumbre del futuro sino en la razón misma de este paso, es recomendable valorar otras alternativas. ¿Cuáles son las razones para no emprender si tienes dudas? En Empresariados enumeramos tres ejemplos.

Existen otros caminos profesionales

El emprendimiento es una posibilidad, pero no es la única. Otras personas preparan una oposición. Otras estudian el Doctorado. Otras personas buscan trabajo por cuenta ajena. Existen distintos caminos y el emprendimiento no es un trayecto universal que motive a cualquier profesional.

Emprender no es fácil atendiendo a los resultados si observas los proyectos interesantes que cerraron sus puertas en un margen temporal breve respecto al instante de su apertura.

Las dudas añaden dificultad a un proceso complejo

Emprender no es fácil. Y si el protagonista comienza este plan de acción con la mochila emocional de las dudas y la incertidumbre, todavía se siente más vulnerable ante esta cuestión que produce un efecto de dispersión en la atención y de pérdida de energía ya que la persona se cuestiona de manera habitual el sentido de su acción. No solo emprendes en el momento inicial cuando abres las puertas de ese negocio, vuelves a hacerlo cada día al trabajar con constancia en tu objetivo.

chica-pasea-en-la-calle

Encontrarás otro momento

Las dudas no tienen por qué significar que el emprendimiento es una opción que debe descartarse para siempre en el destino de ese protagonista, sin embargo, sí pueden indicar que este no es el mejor momento para dar el paso, sencillamente, porque la persona no se siente preparada para ello. Es cierto que el mejor momento siempre es ahora, pero no solo para montar un negocio, sino también para no hacerlo cuando tienes dudas porque toda opción produce una consecuencia.

Deja una respuesta