7 buenas razones para no improvisar en exceso en los negocios

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La improvisación sí tiene espacio en el mundo de los negocios. De hecho, hay momentos en los que empresarios, emprendedores y autónomos se encuentran en la encrucijada de tomar una decisión inmediata sin tener el margen necesario para planificar una estrategia más destallada. Sin embargo, no debería convertirse en la norma habitual. Por este motivo, en Empresariados compartimos las razones para no improvisar en el mundo de los negocios.

1. El objetivo aporta foco y dirección

¿Hacia dónde te diriges exactamente? ¿Cuál es el escenario que quieres alcanzar? La planificación no se concreta en una intención clara y deliberada. Por el contrario, la planificación es una guía que está respaldada por el poder del foco y la dirección que marca el horizonte final del camino.

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2. Reducir errores evitables

Los errores se integran en la realidad de negocios y empresas. Es decir, forman parte del proyecto. Evidentemente, conviene reducir la frecuencia de los fallos cometidos y minimizar su alcance. ¿Y cómo conseguirlo a corto y largo plazo? Conviene poner más atención en la planificación y, por el contrario, es recomendable evitar la improvisación continua.

3. Aprendizaje consciente

Como hemos señalado, la improvisación sí es viable en el ámbito empresarial. De hecho, en algún instante puede que sea la medida más necesaria en la práctica. Sin embargo, la formación eleva el nivel de preparación de autónomos, empresarios, emprendedores y líderes que ocupan puestos de responsabilidad. La claves de una decisión que se ha tomado de forma improvisada no están tan claras como un proceso que se ha desarrollado de manera consciente.

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4. La improvisación se alinea con el azar y la casualidad

Cada decisión, incluso aquella que es más sencilla en apariencia, produce consecuencias. Sin embargo, las consecuencias son más inciertas cuando surgen después de un paso que no ha sido verdaderamente deliberado. El azar y la casualidad, a veces, son favorables para la evolución del proyecto. Pero conviene no tentar a la suerte con acciones que implican demasiados riesgos.

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5. El cambio es una constante en el contexto actual

¿Qué ocurre cuando la improvisación se enmarca en un escenario como el actual? El cambio es una constante que se materializa en la realidad no solo a largo plazo. De hecho, es un ingrediente que toma forma de manera inmediata. Solo tienes que observar la evolución de diferentes acontecimientos de la actualidad para percibir la transformación continua. En consecuencia, el propio entorno no es favorable para el arte de la improvisación excesiva.

6. Hay que tener mucha experiencia e intuición para improvisar

El poder para improvisar complementa otras habilidades y competencias que emprendedores, empresarios y autónomos desarrollan a lo largo de su carrera. Sin embargo, la capacidad de improvisar se perfecciona al compás de una amplia experiencia profesional. Es decir, no es fácil alcanzar ese nivel de seguridad para arriesgar sin una estrategia clara. En definitiva, es preciso recorrer un extenso camino para llegar a tener la perspectiva necesaria y los recursos clave para improvisar en el mundo de los negocios.

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7. Adoptar un liderazgo consciente

Hay diversos estilos de liderazgo. Como líder es importante que personalices una fórmula específica, o que combines varias propuestas complementarias, para dar forma a tu propio papel. De este modo, dejas huella a través de una influencia que es coherente con los principios y valores que te guían como empresario o emprendedor. La improvisación no transmite un mensaje claro al equipo de trabajo porque es frecuente que, a partir de esta forma de actuar, se produzcan contradicciones habituales entre la palabra y la acción.

¿Qué otras razones para no improvisar en exceso en el mundo de los negocios quieres comentar a continuación?

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