
En los últimos años, con la digitalización y la creación de entornos empresariales más dinámicos, no es de extrañar que los modelos de negocio se hayan diversificado. El éxito no se alcanza con algo tan sencillo como lanzar un producto y servicio para empezar a generar ingresos de forma sostenida en el tiempo. Para lograrlo hay que apostar por modelos de negocio sólidos, como es el caso de los que mencionamos y describimos en este artículo. Como verás, cada uno de ellos tiene sus propias características y ofrece una serie de ventajas que permiten generar grandes beneficios. ¿Te apetece conocerlos?
1- Modelo de suscripción
El modelo de suscripción consiste en brindar acceso continuo a un producto o servicio a cambio de un pago que debe efectuarse de forma periódica, normalmente cada mes o cada año. Lo bueno de este modelo de negocio es que te permite prever los ingresos que vas a tener y es muy válido para fidelizar clientes. Hoy en día existen numerosos ejemplos de modelos de suscripción, como es el caso de Spotify, Canva o Nespresso.
Cuando se trata de servicios digitales, lo habitual es ofrecer al usuario actualizaciones constantes y acceso ilimitado mientras no se dé de baja. Por otra parte, en otros sectores como el de la alimentación o los cosméticos, son cada vez más habituales las entregas con cajas personalizadas que se llevan a domicilio para comodidad del cliente.
2- Modelo de comercio electrónico
El comercio electrónico (e-commerce) es sin duda alguna el modelo de negocio que más ha crecido en la última década. Como bien sabrás, está basado en la venta directa de bienes o servicios a través de plataformas digitales, lo que ayuda a eliminar intermediarios y a llegar a un gran número de consumidores. Amazon, AliExpress o Temu son ejemplos de éxito.
En este apartado conviene diferenciar entre los comercios electrónicos que son B2C (empresa a consumidor), los que son B2B (empresa a empresa) e incluso los que son C2C (consumidor a consumidor), como es el caso de eBay, Wallapop o Vinted. Para que este modelo de negocio tenga éxito, es fundamental fortalecer una serie de pilares como la confianza del consumidor, la experiencia de usuario en la plataforma digital, la atención al cliente o la logística.

3- Modelo de plataforma
El modelo de plataforma basa su éxito en el hecho de conectar a dos o más grupos de usuarios, algo que permite facilitar las transacciones que se llevan a cabo entre ellos. Algunos de los ejemplos más conocidos hoy en día son Booking, LinkedIn o BlaBlaCar, que han crecido exponencialmente gracias al uso que hacen los usuarios de sus respectivas plataformas. En ese sentido, es muy importante cuidar la gestión de los intereses de todos los usuarios que participan y velar por un servicio de calidad.
4- Modelo freemium
El modelo freemium también ha tenido mucho éxito en los últimos años, especialmente en el ámbito de las aplicaciones móviles y del software. Se trata de ofrecer un servicio gratuito que se puede complementar con funciones premium por las que hay que pagar. Empresas como Dropbox o YouTube funcionan con este modelo de negocio que combina las funciones básicas con las funciones más avanzadas. La principal ventaja es que gracias a las funciones básicas puedes atraer a un gran número de potenciales clientes que no van a tener que pagar ni un solo euro. Si eres capaz de convencer a esos usuarios de que vale la pena pagar por las funciones premium, es posible generar muchos beneficios.

5- Modelo de franquicia
Este modelo de negocio es el más tradicional de todos los que se mencionan en este artículo. Lo vemos especialmente en el sector de la hostelería y en el comercio minorista. Resumiendo, el modelo de franquicia consiste en que una empresa (el franquiciador) cede a otra empresa (el franquiciado) el derecho de explotar su marca, productos y métodos de operación. Todo ello a cambio de un canon o regalía que debe pagar religiosamente. Algunas de las empresas más conocidas son McDonald’s, Mango o Naturhouse.
Las principales bondades de la franquicia es que te permiten crecer muy rápido sin tener que invertir grandes cantidades de dinero, ya que son los empresarios locales los que deciden arriesgar. Eso sí, hay que instaurar controles de calidad muy estrictos y hacer todo lo posible para que exista coherencia de marca y estandarización.
6- Modelo de crowdsourcing
Por último, y no por ello menos interesante, el crowdsourcing tiene su explicación en el hecho de aprovechar la inteligencia colectiva de una comunidad para algo tan útil como la resolución de problemas o el desarrollo de productos. Un ejemplo que todos conocemos es Wikipedia.
Cuando se trata de financiación colectiva, el público sólo va a invertir dinero en aquellos proyectos que consideran que aportan valor a la sociedad. Además, lo habitual es recibir una recompensa a cambio, ya sea en forma de dinero o de participación.