Cómo fomentar el interés por la lectura en una librería

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Cuando el profesional que gestiona una librería se plantea diferentes estrategias para analizar las ventas, todas ellas se relacionan de algún modo con la necesidad de fomentar el interés por la lectura. Un entretenimiento que, en la actualidad, compite con otras muchas formas de ocio y diversión que son muy accesibles para personas de diferentes edades. Una librería es un negocio que, como cualquier otro, necesita ser rentable para prosperar. Pero también es un centro cultural y, en consecuencia, influye positivamente en la sociedad. ¿Cómo alimentar el gusto por la lectura en los potenciales clientes?

1. Un escaparate muy atractivo: clave para dinamizar las ventas

A veces, la importancia del escaparate parece más relevante en el sector de la moda, la decoración o las tiendas de juguetes. Sin embargo, también es el marco perfecto para destacar la presencia de una variada selección de obras, géneros literarios y autores que el cliente puede descubrir si entra al interior del establecimiento.

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2. Actividades culturales: entretenimiento y literatura

El calendario de actividades que organiza una librería, que se sitúa en un pueblo o una ciudad, enriquece la agenda de la zona. A este respecto, existen numerosas iniciativas que un establecimiento especializado puede programar en otoño, invierno o primavera (la actividad suele reducirse durante el verano). Las presentaciones de libros que dan voz a los autores de las obras correspondientes, los clubes de lectura, los recitales poéticos, certámenes literarios, y otras muchas actividades, muestran la vida que late en el sector cultural. Y las librerías apoyan el talento de autores y escritores en numerosas iniciativas.

3. Un buen asesoramiento en la elección de las obras

Es uno de los factores que diferencia la experiencia de compra en una librería que está gestionada por un gran amante de la lectura. En ese caso, el librero tiene la visión necesaria para orientar a cada lector en la búsqueda de una joya literaria que pueda sorprenderle. Del mismo modo, la tienda enmarca numerosas conversaciones en torno a autores, novelas, biografías, ensayos, historias, noticias recientes…

Es decir, la calidad de la atención recibida hace que un punto de venta sea un espacio de bienvenida para los residentes y visitantes del pueblo o ciudad en el que se ubica la librería. El asesoramiento profesional no solo pone el foco en la búsqueda de una obra de interés personal para el lector. Con frecuencia, este acude al local para elegir un regalo para su pareja, su hijo, un amigo o un familiar.

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4. Un catálogo actualizado

La actualización del catálogo es importante en todos los negocios, puesto que incrementa la oferta disponible para el público objetivo. Pues bien, el sector editorial crece constantemente como muestran las nuevas publicaciones que se sitúan en la sección de novedades recientes de una librería. La gestión del catálogo también está condicionada por la inversión y el presupuesto.

Pero es esencial cuidar este aspecto para que, aquellos clientes que acuden al establecimiento motivados por el deseo de descubrir una tendencia reciente, la encuentren en el lugar.

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5. Amabilidad

No todos los clientes que acuden a una librería son auténticos amantes de la literatura. Cada persona se relaciona con los libros desde una posición concreta. Por esta razón, es recomendable que el profesional recuerde que cada comprador es diferente y posee sus motivaciones. Pero todos ellos agradecen la amabilidad como un factor definitivo en el proceso de compra. Pues bien, la amabilidad también promueve el interés por la lectura. Porque es importante que cada lector se sienta cómodo cuando accede a una librería por primera vez para consultar una información, buscar un libro, participar en un evento (o cualquier otra experiencia).

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