Cómo recuperar la motivación tras un fracaso


La motivación es la gran aliada de un emprendedor y de cualquier trabajador en general. Cuando una persona siente que cae su nivel de motivación, entonces, es importante actuar a tiempo. De lo contrario, el grado de desmotivación puede ser enorme y la persona puede darse por vencida como consecuencia del cansancio y del agotamiento. El fracaso es uno de los mayores enemigos de la motivación, sencillamente, porque la lectura que extrae el sujeto de una experiencia de ese tipo no siempre es la adecuada.

No te impliques en primera persona en los resultados, no pongas tu valor en ellos. Aprende a ser feliz aquí y ahora. Quédate siempre con todo lo bueno que hay detrás de una acción: iniciativa, valentía, valor… Disfruta del presente y apuesta por ser feliz como emprendedor.

En dicha receta de felicidad, ten en cuenta que alimentar la motivación implica luchar por un objetivo, cultivar la inteligencia, tener perseverancia y no buscar resultados inmediatos a corto plazo, tener capacidad de sacrificio, no reducir todo tu mundo al trabajo, es decir, también es bueno cultivar las relaciones personales y respetar los tiempos de descanso.

Busca formas de romper con la rutina. De lo contrario, la voluntad se estanca y se queda mieta, presa del miedo. De hecho, produce un gran vértigo pasar toda la vida en un trabajo aburrido que no te hace sentir bien. Para ello, es necesario cambiar la actitud y tomar iniciativas. Como por ejemplo, apostar por hacer contactos profeisonales, compartir proyectos en común, participar en congresos, seguir estudiando, hacer cursos, ser observador para aprender de los demás…

La motivación está ligada de una forma directa con la autoestima. En la medida que te sientes motivado también estás bien contigo mismo. Por el contrario, la falta de motivación prolongada puede derivar en problemas de autoestima.

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