Cinco consejos prácticos para afrontar un periodo de transición laboral


A día de hoy, la inestabilidad laboral define la situación actual, donde los trabajadores tienen que hacer frente a cambios en su carrera laboral con frecuencia. Un periodo de transición no tiene por qué se negativo, es decir, no sólo puede estar debido a un despido, sino también, a un cambio de empleo o a la apertura de un negocio. Un periodo de transición es un camino a recorrer entre una experiencia pasada y una meta futura. Como es lógico, este periodo está marcado por los cambios.

Cómo hacer frente a los cambios

En primer lugar, recuerda que estás en el momento adecuado para hacerte preguntas importantes sobre qué quieres hacer porque ahora, tienes todo de tu mano para tomar decisiones.

Cuida de ti. El desgaste físico y emocional que se produce en una etapa de cambios es mayor. De hecho, la persona, en medio de las preocupaciones, suele tener menos tiempo para descansar. En ese caso, cuida más tu alimentación.

Habla de lo que te pasa, comparte tu momento vital con alguien de confianza. No te guardes todo para ti: las preocupaciones compartidas son mucho más leves, pesan menos.

Analiza tu experiencia pasada para hacer balance, para quedarte con lo bueno y también, para poder extraer algún aprendizaje.

Actúa desde la realidad, evita la lucha constante de hacerte mil preguntas por todo. Frena ese diálogo interior negativo: muchas veces, las cosas son incomprensibles pero suceden. En un momento de cambio, es la mejor etapa para hacer un proceso de coaching.

Piensa en el futuro

Piensa en el futuro como una motivación, como una meta de llegada que alimenta tu voluntad. Es importante no caer en el error de pensar únicamente en el pasado porque entonces, surge la añoranza. Despídete del ayer, cierra la etapa de la forma adecuada: despídete de todos tus compañeros de trabajo.

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