Cinco emociones que son un freno al talento emprendedor

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emprender
Emprender es una experiencia que no solo puede tener una perspectiva externa en relación con el proyecto material que quieres crear. Si eres emprendedor, también tienes que observar tu propio interior puesto que las emociones pueden impulsar tu talento creativo, o por el contrario, matarlo. ¿Cuáles son las cinco emociones que pueden boicotear este potencial?

Soledad

Emprender es una tarea solitaria, tanto que en ocasiones, esta vivencia de desamparo y desprotección, es decir, la conciencia de lo que implica tomar decisiones y asumir las consecuencias de modo individual, puede ser un freno para quienes deciden no asumir esta carga. O, por el contrario, prefieren buscar un socio para evitar este lastre de la soledad.

Pereza

Algunas personas son muy creativas en la teoría pero les cuesta mucho dar el paso de materializar esas ideas en la parte práctica. Por esta razón, la pereza es esa inclinación que te lleva a posponer tus proyectos para otro momento, para un futuro ideal que en realidad nunca se va a producir hasta que tú no crees las condiciones materiales para el éxito.

Desorientación

Es totalmente natural experimentar esta vivencia cuando se trata de dar pasos en un sector nuevo. Sin embargo, la desorientación que equivale a la duda puede calmarse consultando información con expertos profesionales que son una fuente de asesoramiento personalizado.

Impaciencia

La paciencia es la primera cualidad que pone en práctica el emprendedor desde el instante en el que comienza con los trámites de la gestión del negocio. Sin embargo, cuando la impaciencia por observar resultados visibles te bloquea constantemente, entonces, sacrificas tu presente por el futuro.

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Miedo

¿Temor a qué? Al fracaso, a las consecuencias económicas de una mala inversión, al exceso de obligaciones… Una forma habitual de miedo es la preocupación. Es decir, esa tendencia de ocuparte antes de tiempo de algo que no ha ocurrido todavía.

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