Coaching para trabajar bajo presión


La palabra presión, suena mal de entrada, sin embargo, existen muchos trabajos que implican que el trabajador sepa convivir de forma natural con la tensión de tener que cumplir con unos objetivos en un periodo de tiempo concreto. En un restaurante, por ejemplo, cocineros y camareros trabajan bajo presión para poder dar salida al servicio del mediodía cuando tienen más de cincuenta comensales que tienen que comer en menos de una hora para volver a la oficina.

Trucos para soportar la presión

El cuerpo humano no puede soportar una presión constante, es decir, es fundamental compensar esa energía con el placer y el deleite de contar con espacios de ocio en los que poder disfrutar sin la presión de mirar el reloj. Del mismo modo, es muy recomendable hacer deporte y ejercicio físico o disfrutar de actividades en contacto con la naturaleza. Ahora que existen ciudades que están tan adaptadas para caminar en bicicleta, es una buena opción dejar el coche en casa.

El espíritu de equipo

El espíritu de equipo genera un fortaleza emocional importante en quienes trabajan bajo presión. Saber que formas parte de un grupo te ayudará a no rendirte ante los obstáculos porque puedes delegar en los demás o contar con una ayuda puntual si hay algo que te desborda. La presión pesa mucho más cuando se vive de una forma individual y el trabajador tiene la sensación de que el éxito o el fracaso, depende únicamente de él.

El entrenamiento

Por supuesto, aprender a trabajar bajo presión es un aprendizaje basado en la experiencia. Por ello, el entrenamiento diario te ayuda a fortalecerte a ti mismo porque la costumbre es un grado. De ahí, que no hay que tirar la toalla ante un trabajo que te supone un esfuerzo excesivo porque con el paso de los meses, afrontarás la rutina mucho mejor al estar más adaptado.

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