¿Cómo interfieren las emociones en los negocios?


Gracias a los avances en Inteligencia Emocional cada vez existe una mayor conciencia de la importancia del autoconocimiento para aprender a manejar las emociones. Existen cinco grandes emociones que son las principales en tu día a día: felicidad, tristeza, rabia, temor y ansiedad.

Pues bien, estas emociones no son malas, lo que en realidad es dañino es que se produzcan de una forma desmedida. Incluso la felicidad, cuando se produce sin un fundamento real o está causada de una forma artificial, es totalmente perjudicial (así sucede, por ejemplo, en el caso de las drogas).

Pues bien, las emociones también interfieren en el mundo de los negocios de una forma directa. Tanto que algunas negociaciones pueden irse al traste por problemas de orgullo, vanidad o también, impaciencia. Por ello, tener un perfecto autocontrol de uno mismo te ayudará a vivir en plenitud.

Por otra parte, la ansiedad tampoco es negativa vivida de la forma adecuada. Por ejemplo, es normal que surja ansiedad ante un nuevo proyecto laboral que te pone nervioso, sencillamente, porque quieres dar lo mejor de ti mismo. Responder ante una situación así con total normalidad, muestra cierto grado de indiferencia. Por otra parte, el temor también existe en el mercado laboral: miedo al desempleo, temor a un despido, incluso, algunos trabajadores tienen miedo al jefe o a no sentirse integrados en la empresa.

Por el contrario, la felicidad se produce cuando obtienes un empleo, ante la consecución de un proyecto determinado, ante el reconocimiento de tu jefe… Las emociones son muchas y además, también pueden darse en diferentes grados. Intenta que una emoción no te desborde ni te paralice para que tu rendimiento laboral siempre sea el máximo.

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