Psicología de la perseverancia en el trabajo


La persona perseverante es aquella que tiene la capacidad de luchar por un objetivo al cien por cien más allá de los obstáculos y de la debilidad. Dentro de la vida laboral de un trabajador existen momentos en los que la perseverancia se convierte en la clave del éxito. Así sucede, por ejemplo, a la hora de buscar trabajo con espíritu positivo.

Y es que, en ese caso, la meta puede alcanzarse a lo largo de un proceso duro y costoso. Por otra parte, la perseverancia es fundamental a la hora de hacer frente al aburrimiento crónico, a la falta de motivación, a la pérdida de interés por el trabajo o al síndrome del trabajador quemado. La perseverancia implica vivir conectado con el presente y no pensar tanto en el futuro. Entre otras cosas, porque nadie sabe qué puede pasar mañana.

¿Cómo se cultiva y se pone en práctica la perseverancia? En primer lugar, teniendo claro que en la medida en que te comprometes también eres mucho más capaz de hacer bien las cosas y de vivir tu profesión con seriedad y respeto. Por otra parte, la perseverancia te ayuda a poner en práctica la superación personal que evita que te quedes estancado en lo seguro y lo conocido. Dicha superación también implica un buen nivel de curiosidad a la hora de poder aprender cosas que desconoces o abrir nuevas puertas. La investigación te ayuda a progresar constantemente.

La perseverancia se pone incluso en práctica a partir de la jubilación ya que la persona tiene que empezar de nuevo a partir de ese instante con una nueva rutina, más motivaciones y alegrías. La perseverancia viene de la mano de la constancia, de la tenacidad y de la fuerza. A veces, hay que intentar algo muchas veces para poder triunfar.

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