Seis razones para valorar la posibilidad de cambiar de trabajo

realizacion-de-entrevista-de-trabajo
La percepción de la situación que un profesional tiene respecto a su rutina laboral suele cambiar a lo largo del tiempo. ¿Pero qué ocurre cuando el nivel de insatisfacción aumenta y el deseo de encontrar otra oportunidad adquiere un mayor protagonismo a nivel personal? En Empresariados enumeramos seis razones para valorar la posibilidad de cambiar de trabajo.

1. Crecer y seguir aprendiendo

Algunos profesionales toman la decisión de reactivar la búsqueda de empleo cuando creen que no pueden aspirar a una mayor proyección en su actual empresa. Es probable que el balance experimentado hasta el momento sea muy positivo.

Sin embargo, la perspectiva de un futuro a medio plazo, que presenta pocas oportunidades de crecimiento, puede ser determinante para quienes desean evolucionar en su carrera.

equipo-unido-en-el-trabajo

2. Emprender un negocio

Conciliar un puesto de empleo con la planificación de un próximo emprendimiento es un proceso que puede abordarse durante un tiempo concreto. Sin embargo, es habitual que el emprendedor dé el paso definitivo de centrarse plenamente en la idea que quiere poner en marcha. Por medio de este plan de acción, el profesional pasa de empleado a emprendedor.

3. Mejorar las condiciones de trabajo

Tal vez tengas la oportunidad de optar a oportunidades que mejoran de forma significativa tu situación actual. Los cambios no solo pueden materializarse en el ámbito económico, sino también en el horario o en otros incentivos.

Cuando te encuentras en esa situación, necesitas hacer un balance sincero para poner en perspectiva qué ganas y qué pierdes (tanto si decides abandonar tu actual puesto como si quieres permanecer en él).

4. Finalización de una etapa

Tal vez has convivido durante una temporada con la idea recurrente de abandonar tu puesto. Sin embargo, esa creencia quedó atrás de manera gradual. ¿Pero qué sucede cuando el pensamiento se transforma en una certeza que se consolida con el paso de los meses o los años? En ese caso, es probable que el profesional opine que ha llegado al fin de una etapa.

Por tanto, el cambio supone iniciar otra fase en su trayectoria laboral. El término de un ciclo puede percibirse desde una doble dirección. Quizá creas que el contexto actual no se alinea con tus expectativas. Pero también puede suceder que tomes conciencia de que ya no estás verdaderamente implicado en el proyecto. Es decir, no aportas tu verdadero potencial.

equipo-con-documentos

5. Lograr un sueño importante

Algunos propósitos, a pesar de ser muy deseados, se posponen con frecuencia a lo largo del tiempo. Sin embargo, el propio transcurrir de los días puede actuar como un recuerdo que invita a vivir el presente. Existen giros significativos que no están determinados por la realidad externa, sino por la transformación interior.

El ejemplo de aquellos perfiles que deciden apostar definitivamente por su verdadera vocación es una inspiración valiosa. Quien se encuentra en esta situación llega a la conclusión de que quiere darse la oportunidad de intentarlo (especialmente, si no lo ha hecho antes).

dos-personas-comentan-asuntos-en-el-despacho

6. Conciliar el trabajo con la vida personal

Generalmente, el profesional que valora la posibilidad de cambiar de puesto tiene más de un motivo para plantearse esta cuestión. El deseo de encontrar un mayor equilibrio entre la vida profesional y personal es frecuente. Es una motivación que se alinea con otros factores significativos: compartir más tiempo con la familia o los amigos, tener una mayor disponibilidad para improvisar planes en fin de semana, vivir una rutina más tranquila, volver a estudiar…

Valorar la posibilidad de cambiar de trabajo no significa tomar la decisión a corto plazo. Pero puede convertirse en el motor definitivo para diseñar una estrategia centrada en la creación de circunstancias que resulten favorables para dar el paso con más seguridad.

Deja una respuesta