Síndrome del emprendedor frustrado


Emprender no es una tarea fácil. Y todavía resulta más difícil afrontar este reto en un momento de crisis económica en donde hay que valorar los riesgos mucho más. Sin embargo, a veces, el emprendedor tiene que hacer frente a emociones poco agradables. Así sucede, por ejemplo, cuando afronta un fracaso y los resultados no son los esperados.

La realidad es que se debe disociar por completo el resultado de un negocio con la valía personal de un ser humano. Es decir, el talento de un emprendedor no se reduce a los números de un negocio brillante, sino que los fracasos, en general, son una experiencia relativamente frecuente a lo largo de una carrera larga y extensa. La obsesión por saber más y más causa estrés y ansiedad. Por ello, cualquier persona debe relajarse para poder trabajar con mayor libertad.

En otras ocasiones, ya no se habla del síndrome del emprendedor frustrado que ha intentado hacer negocios con poca suerte, por ejemplo, en internet. Sino que también, es posible analizar el caso del síndrome de un emprendedor sobrecargado de información. Es decir, es normal que al abrir una empresa, el emprendedor quiera tener mil ideas, captar todos los detalles de las publicaciones empresariales, poder conocer el testimonio de otras personas que han tenido esta experiencia…

Sin embargo, el exceso de información también puede llegar a bloquear y saturar la creatividad. Por ello, es importante seleccionar y poner un límite. A la hora de emprender con éxito debes darte un margen de tiempo para aprender. Por ello, también debes tener paciencia contigo mismo y asumir que conforme más experiencia tengas, más capacitado te sentirás a la hora de afrontar el presente con optimismo. Siempre es importante aprender a vivir el presente, pero todavía más en el caso de tener un negocio, ya que de ese modo, hay que vivir el día a día.

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