Tres tipos de jefes: ¿Cuál es el tuyo?


Existen distintas formas de ejercer el liderazgo en la empresa. El rol de mando permite distintos estilos directivos que los jefes personalizan en tres modos habituales. Cada estilo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. En este artículo, explicamos las características de cada uno.

El jefe coercitivo

El jefe coercitivo es aquel que tiene una orientación especialmente focalizada en los resultados. Por tanto, prioriza el logro. Son profesionales disciplinados que se exigen mucho a sí mismos y en consecuencia, también tienen elevadas expectativas sobre los empleados. Son profesionales especialmente resolutivos para tomar una decisión adecuada en un contexto de crisis al trabajar bajo presión.

Pero en cambio, desde el punto de vista emocional, tienden a compensar poco a los empleados con un refuerzo positivo lo que, sumado a las altas expectativas, causa cansancio psicológico en los empleados a largo plazo.

El jefe cooperador

El jefe cooperador es aquel que tiene una visión de equipo en la empresa, de este modo, es consciente de que todas las personas suman un valor importante. A diferencia del jefe coercitivo, el jefe cooperador es aquel que muestra mayor interés por los empleados (que ante todo, son personas) que por los logros concretos de la empresa.

No se trata de que los resultados no sean importantes sino que, el jefe cooperador parte de la premisa de que un trabajador desarrolla mejor su función cuando se siente bien en su rutina en la oficina. Es un jefe que actúa como un mentor ofreciendo pautas concretas. Es un jefe exigente que también motiva.


El jefe capacitador

El jefe capacitador es aquel que quiere ayudar a sus empleados a que potencien todavía más sus recursos a través del aprendizaje constante. Es un tipo de jefe que tiene una confianza máxima en la capacidad de los trabajadores. Tiene una constante visión de futuro, por ello, armoniza los objetivos de la empresa a corto plazo con las metas a futuro.

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