Especialización y división del trabajo
Una empresa está formada por diferentes trabajadores que cada uno cumple con una función distinta dentro de la jerarquía empresarial. La suma de todas las piezas es la clave del éxito de una empresa. La división del trabajo muestra la necesidad de colaboración porque ningún ámbito es totalmente independiente del otro.

Objetivos de la división del trabajo

La división del trabajo tiene como objetivo potenciar la especialización. Un puesto de trabajo en una empresa tiene unas funciones y responsabilidades muy concretas, de lo contrario, si se tratase de una función muy general, sería imposible que una misma persona pudiera llevarla a cabo. Cada trabajador es especialista en un campo en concreto.

El trabajador mejora su especialización a través de la práctica de la experiencia. El conocimiento humano es muy amplio y muy diverso, por esta razón, los estudiantes se centran en un área en concreto al ir a la universidad ante la imposibilidad de ser expertos en todas las materias.

Especialización y división del trabajo

El principio de división del trabajo

El principio de división del trabajo se basa en que el esfuerzo orientado a un ámbito en concreto potencia los resultados positivos. El tiempo de aprendizaje de una función disminuye gracias a la especialización. Se alcanza la especialización a través de la práctica del ejercicio mecánico sin embargo, también es importante la función intelectual, por ejemplo, la concentración y el interés.

Uno de los éxitos de la sociedad moderna es haber alcanzado la división del trabajo en base a funciones. A nivel profesional, es importante que una persona oriente su formación y su carrera profesional en una dirección para llegar a convertirse en una experta en ese campo que es capaz de aportar valor a una empresa.

En algunos casos, existen personas que después de estar en paro durante mucho tiempo tienen que reinventarse a sí mismas y buscar una nueva especialización.