Rendir más, trabajando menos


El rendimiento laboral no siempre está determinado por las horas que invierte una persona en la oficina. Por ello, hoy en Empresariados, a modo de coaching, reflexionamos sobre cómo rendir más, trabajando menos. No se trata de un eslogan publicitario sino de una realidad posible.

Por ello, para rendir más, lo primero que tienes que hacer es aprovechar al cien por cien el tiempo en el trabajo y no llevarte nunca tareas para casa. Si de verdad te lo propones, verás que es posible llegar a todo. Por otra parte, descansa de una forma regular cada día, esa es la mejor forma de ser un trabajador competente en la oficina. De lo contrario, ante la falta de descanso, surgen cambios de estado de ánimo que influyen de una forma directa en el rendimiento.

Aprende a diferenciar entre algo urgente e importante. Haz siempre todo aquello que sea urgente, después, lo importante, y finalmente, lo secundario. Pide ayuda cuando sea necesario y no pierdas tu capacidad de aprender. Por ejemplo, cuando tengas que aprender a hacer algo que no sabes hacer, puedes apuntarte los puntos informativos en una libreta para poder consultarla en otro momento.

No intentes abarcar más de un asunto a la vez. Céntrate en una cosa y pon tu atención en ella. No dejes tu jornada laboral abierta a la improvisación, y siempre, planifica previamente. Si un día tienes un exceso de trabajo y no vas a poder dar salida a todo, entonces, céntrate en lo verdaderamente importante y deja para otro día lo demás.

Respeta tus tiempos de descasno en la oficina. Eso te ayuda a desconectar y a renovar tus energías en la oficina. De lo contrario, si pasas toda la jornada pegado a la silla, sin moverte, tienes muchas opciones de no estar rindiendo tanto como podrías en realidad.

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