Cinco gestos que no debes hacer en la entrevista de trabajo

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El lenguaje corporal es muy importante porque a través de tu actitud, tu postura física y tu modo de vestir, logras transmitir un mensaje concreto a los demás. Un pequeño gesto puede arruinar el éxito final en la entrevista. En Empresariados te damos las claves sobre los gestos que es mejor evitar.

Respeta el espacio personal del seleccionador

La proximidad física puede resultar muy invasiva, especialmente, cuando dos personas no se conocen demasiado. Mantén una distancia de seguridad con el otro para evitar que se sienta incómodo.

El apretón de manos débil

En una entrevista de trabajo nunca debes saludar al seleccionador de recursos humanos con dos besos sino con un apretón de manos que es más propio del contexto laboral. En ese caso, evita mostrarte tímido en ese gesto, por ello, mira a los ojos de tu interlocutor, sonríe y aprieta su mano con convicción y no con debilidad.

Jugar con tu estilismo

En una entrevista de trabajo tienes que centrarte en la conversación y evitar distracciones. Por ello, evita a ponerte a girar tu alianza, tampoco consultes tu reloj, no juguetees con tu pelo… De hecho, lo más importante es elegir un look neutro que no te robe protagonismo a ti y optar por la sencillez de no ir recargado en complementos.

Del mismo modo, las mujeres que utilicen foulard en una entrevista de trabajo tienen que quitárselo antes de sentarse. Tener el cuello tapado transmite sensación de poca transparencia.

Reír a carcajadas

En una entrevista de trabajo es tan negativo no sonreír puesto que te hace parecer enfadado con el mundo, como reír a carcajadas ya que refleja una sensación de que te tomas las cosas poco en serio. Busca el equilibrio y la armonía de ser tú mismo siendo consciente de que estás en un contexto profesional.

No cojas el teléfono móvil

Sorprende que las personas olviden apagar el teléfono móvil al entrar a una entrevista de trabajo. Este fallo ya es grave en sí mismo pero todavía es más grave que suene y lo cojas.

2 comentarios

  1. Lo que sorprende es que al final, tanto buscar la verdad por parte de los entrevistadores, consiguen que los candidatos se aprendan un guión e interpreten un perfecto teatro.

    Al final, el candidato que logra el puesto no es más que el mejor actor, lo cual a mí si fuera entrevistador no me dejaría muy tranquilo.

    Señores, los puestos los ocupan personas y como tales, nadie somos perfectos. Otra cosa son las faltas de educación, eso sí muestra cómo es un candidato.

    A pesar de tanta tontería que los de RRHH usan para justificar su existencia, conozco muchos casos de gente que se la han metido doblada (perdón por la expresión).

    Mientras no cambien ciertas cosas, seguiremos viendo procesos de selección en los que se desprecia a candidatos válidos por culpa de estúpidas formalidades.

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