Cuatro fases en la creación de empresas

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Seguir una estructura lógica y coherente es el primer paso para poder afianzar los cimientos de una empresa desde su base. Existen cuatro etapas cronológicas en la creación de una nueva empresa que todo emprendedor debe de considerar para alcanzar el éxito.

La idea de negocio

La idea que ha tenido un emprendedor es el motor fundamental que da vida a un negocio potencial. Sin una buena idea no existe un buen negocio. En esta fase de la creación de la empresa, se debe de investigar si esa idea es viable en la práctica para poder llevarla a cabo. En caso de que no sea viable al cien por cien, el emprendedor puede buscar la forma de adaptar su idea a la realidad. Es decir, en esta fase, se debe de concretar al máximo la idea de negocio de acuerdo a objetivos reales, medibles, cuantificables y temporales.

La idea de negocio está vinculada con la investigación de oportunidades profesionales en un contexto concreto. Por tanto, se debe de analizar las necesidades del entorno para poder comprobar si existe un potencial negocio en ese lugar. Tan importante es la empresa que se pretende montar como la elección del lugar ideal. Puedes someter tu idea de negocio al análisis Dafo, es decir, al análisis de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que plantea tu idea para tener una visión global.

Una idea de negocio será un éxito cuando cubre una necesidad insatisfecha en un grupo de población concreto. Por tanto, el emprendedor puede detectar una carencia importante.

El plan de negocio

En la segunda fase de la creación de una empresa el emprendedor debe centrarse en elaborar el plan de negocio que constituye distintas etapas del proceso de creación. Es un documento que detalla los pasos a seguir y que puede ser la mejor carta de presentación para presentar el proyecto ante un posible inversor, por ejemplo, o para captar el interés de posibles socios. El plan de negocio es el itinerario a seguir que a modo de una brújula marca las pautas a seguir. Dentro del plan de negocio queda integrada la presentación de la empresa, características del producto, los trámites legales a seguir en la constitución de la misma, recursos necesarios para montar el negocio, estudio de la competencia, plan de marketing, plan de recursos humanos y organización de la empresa.

Recursos de la empresa

La parte material es la que dota de realidad a una idea previa. A través de los recursos, el emprendedor analiza cómo llevar a la práctica una idea concreta. La parte material es una de las más difíciles de lograr para algunos emprendedores, todavía más en tiempos de crisis económica. En este apartado no sólo se debe de considerar la forma de conseguir financiación sino también, el modo de reducir costes o de minimizar los riesgos.

Por ejemplo, es aconsejable alquilar el local antes de comprarlo para iniciar el camino emprendedor. Del mismo modo, también es posible valorar la posibilidad de comprar algunos de los materiales de segunda mano, por ejemplo, parte del mobiliario.

Puesta en marcha del negocio

Es la fase de mayor satisfacción en tanto que el emprendedor empieza a sentir poco a poco la satisfacción de ver su sueño cumplido. Tras una etapa de mucho esfuerzo, empieza a disfrutar de los frutos alcanzados, siendo consciente de que después de abrir un negocio, sigue un proceso de consolidación constante. Existe un libro que puede ser de mucha utilidad para todos los emprendedores porque contiene todos los pasos necesarios para montar un negocio: Creación de empresas para emprendedores escrito por Ignacio Castro Abancéns y José Ignacio Rufino Rus.

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