Cuatro obstáculos en la realización de un trabajo intelectual


Existen trabajos que son más creativos e intelectuales. Desde un punto de vista positivo, este tipo de empleos son muy estimulantes porque la creatividad potencia el bienestar interno al estar conectada con la libertad. Sin embargo, los trabajos intelectuales también suponen una gran disciplina interior para sacar adelante un proyecto cuando se presentan obstáculos que interfieren en la capacidad y el rendimiento del trabajador. ¿Cuáles son esas barreras?

Bajo estado de ánimo

Es difícil separar el plano personal del plano laboral. Cuando una persona que realiza un trabajo intelectual atraviesa por un mal momento personal, de una forma involuntaria, nota que le cuesta más terminar la tarea que en un momento de alegría.

Cuando una persona tiene problemas personales tiene más dificultades para concentrarse en su labor profesional porque a nivel interno, no tiene la paz que se necesita para llevar a cabo un trabajo creativo.

El cansancio psicológico

Muchas personas asocian el cansancio con el agotamiento físico. Sin embargo, un trabajo intelectual también puede llegar a ser agotador por la presión que supone la autoexigencia. Para evitar caer en el agotamiento crónico conviene ser muy estricto para poner límites a las jornadas de trabajo y potenciar el ocio y el placer.

Los límites humanos

Los límites humanos también interfieren en la realización de un trabajo intelectual en donde es literalmente imposible estar todo los días en las mismas condiciones a nivel mental. Lo importante es que en el balance pesen más los días buenos que los malos.

La falta de confianza en uno mismo

La falta de confianza en uno mismo también influye mucho en el ejercicio profesional puesto que una persona que realiza un trabajo intelectual, tiene que potenciar su autoestima para dar lo mejor de sí misma. La presión ante la opinión externa y el miedo a las críticas es más fuerte en un trabajo intelectual.

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