Diferencias y semejanzas entre ser un grupo o ser un equipo


Un grupo y un equipo son dos conceptos que con frecuencia se utilizan como si fueran sinónimos cuando en realidad, su significado es distinto. La semejanza entre equipo y grupo es que ambos remiten a una entidad social formada por varias personas. Sin embargo, más allá de este punto en común, dentro del contexto de la empresa, es muy importante que un grupo trabaje para convertirse en un verdadero equipo que es sinónimo de fuerza y de productividad.

Rasgos de un equipo

Un equipo muestra a un grupo de personas que forman parte de un proyecto común, es decir, están orientadas a un objetivo concreto. De esta forma, al haber un objetivo común existe una sensación de unidad en el equipo y una concentración de la atención en un mismo punto. Por el contrario, en un grupo de gente no existe una meta común para todos sino que cada empleado desempeña una función en concreto de una forma independiente.

En el seno de un equipo existe un líder o jefe de equipos que actúa como un referente y una fuente de motivación para todos los integrantes de ese equipo que encuentran en el líder un guía y un punto de apoyo fundamental. El rol del líder es guiar de una forma asertiva pero también motivar al equipo para reforzar el pensamiento positivo en los momentos de desánimo. En un equipo se respeta la autoridad del líder, por el contrario, en un grupo no existe esta misma estructura.

Un objetivo común

En un equipo se busca el bien colectivo por encima del bien individual. Sin embargo, en un grupo de gente que están en un entorno similar, cada uno realiza su función sin que el trabajo de uno dependa del otro. Por el contrario, en el seno de un equipo, el mal trabajo de uno repercute en el resultado general, mientras que el buen trabajo realizado a nivel individual también influye en el equipo. De ahí que la satisfacción de las metas conseguidas sea colectiva y la desilusión por los fracasos alcanzados también se sobrelleve mejor en conjunto.

En el seno de un grupo, cada uno se marca las metas a nivel individual. Por otra parte, la colaboración con el resto de las personas es una decisión personal. Por el contrario, cuando una persona desempeña un puesto de trabajo en equipo asume el compañerismo como una norma básica de su desempeño profesional.

En un grupo de trabajo, los profesionales tienen una formación similar y desempeñan una función semejante, mientras que en un equipo de trabajo, dada la complementariedad de las funciones, cada trabajador tiene una formación específica. En un equipo de trabajo existen normas que propician la coordinación.

Cómo llegar a ser un equipo

El problema surge cuando un equipo se queda estancado en forma de grupo como consecuencia de las rivalidades internas, el afán de protagonismo de uno de sus miembros, las envidias y los conflictos interpersonales que acaban con la buena armonía del grupo. Por ello, es muy importante que cada persona de un equipo recuerde que en un equipo todas las personas son igual de importantes, por ello, se debe de potenciar la comunicación asertiva que propicia la coordinación y el entendimiento. Cada equipo tiene su propio proceso que muestra el tiempo necesario para que cada persona pueda integrarse de verdad y conocer al otro.

El líder tiene el papel de reforzar a cada empleado a nivel individual. Por ello, es muy importante no establecer diferencias entre los miembros de un equipo para que cada uno se sienta valorado y reconocido. Algo que aporta autoestima y reconocimiento. Aprender a trabajar en equipo es un aprendizaje individual.

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