Las claves para negociar


En el ámbito laboral muchas veces toca negociar, ya sea un aumento de salario, la jornada laboral u otras condiciones laborales. Con la crisis, realmente, estas negociaciones son más difíciles, pero tampoco es imposible conseguir los objetivos marcados. Y, aunque no hay unas reglas claras para abordar este proceso, sí hay algunas pautas o consejos que se pueden seguir.

Con ellas se puede llegar a dominar o controlar mejor la situación y, sobre todo, a no cometer algunos errores básicos. Además, no hay que olvidarse de que cada negociación atraviesa por una serie de etapas, siendo cada una de ellas bien diferente.

Etapas

La primera de estas etapas de la negociación es la fase de reconocimiento de los protagonistas e interlocutores que van a estar presentes en el proceso. Posteriormente, se produce un primer contacto y acercamiento para mostrar las propuestas u ofertas. A continuación, se genera un intercambio de información y se dan argumentos con las ventajas o inconvenientes de las medidas planteadas.

De esta manera, se abre paso a la presentación de posibles soluciones para adoptar la decisión final, siendo clave para ello que ambas partes muestren desde el principio su voluntad de llegar a acuerdos.

Consejos

Una vez se tienen claras estas etapas, cabe seguir una serie de consejos. Siempre es fundamental mostrar educación en la negociación y al conocer a los interlocutores con los que se tiene que abordar el proceso. En el caso de ser conocidos, como puede ser el jefe, no hay que olvidar que se deben mantener las pautas de educación y respeto porque son una garantía de mayor éxito en la comunicación.


Vital es acudir a la negociación con medidas y propuestas ya pensadas y sopesadas que permitan conseguir ese objetivo sobre el que hay que tener muy claro que no debe ser en beneficio sólo de la persona, sino también de la empresa, aunque inicialmente lo que se demande sea una petición personal. En todo caso nunca se debe perjudicar a la empresa porque, entonces, no se conseguirá.

Junto con la medida que se pide, es importante aportar la solución o posibles medidas adicionales. Por ejemplo, si se necesita entrar a trabajar un poco más tarde por llevar a los niños al colegio, se puede ofrecer alargar la jornada laboral por ese tiempo al final y salir más tarde. De esta manera, la repercusión sobre la empresa es menor.

Y, sobre todo, es fundamental negociar antes de que se produzca algún conflicto y adelantarse a ello porque así la negociación será más fácil y más exitosa. Y es que, una vez ha estallado el problema, es más difícil de reconducir la situación.

2 comentarios

  1. Hola Eva:
    Me ha gustado mucho el artículo, en especial, el tema de llevar medidas ya pensadas a la negociación. Un profesor que imparte cursos sobre este tema, me dijo en una ocasión que siempre es importante ofrecer al menos dos alternativas a otra persona. Pero en caso de poder, incluso, es mejor tres.

    No sé si estés de acuerdo pero me gustó la idea.

    Feliz semana.

  2. Ya lo creo que estoy de acuerdo. Siempre es mejor ofrecer varias alternativas y que sean la solución a la dificultad o situación que se plantea. Es siempre lo mejor y garantiza que la negociación llegue a buen fin.

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