Pruebas situacionales para optar a un puesto de trabajo


Las empresas realizan diferentes pruebas para descubrir las competencias de un trabajador. En este sentido, puede que en algún momento de tu carrera profesional tengas que enfrentarte a una prueba situacional. ¿Qué es una prueba situacional? Un test que tiene una naturaleza conductual, es decir, que pretende mostrar el comportamiento de una persona.

Mediante estas pruebas, el trabajador se enfrenta a situaciones propias del entorno laboral al que se quiere integrar. Por tanto, es una prueba que ayuda no sólo a valorar los conocimientos teóricos de una persona sino también, los prácticos y la experiencia. De hecho, estas pruebas son eficaces, precisamente, para poder desenmascarar posibles mentiras del currículum. Existen pruebas situacionales de tipo grupal en las que pueden participar entre 6 y 12 personas. Para una perfecta organización se necesita un evaluador cada 3 o 4 candidatos. Este tipo de proyectos siempre están supervisados por personal experto en la metodología, preferentemente, personas que trabajan en la empresa y conocen a la perfección las competencias de la rutina propia del puesto de trabajo.

Por otro lado, este tipo de pruebas también pueden jugar malas pasadas a los candidatos en tanto que es más difícil controlar los nervios. En ese caso, es mejor que te relajes, que te muestres tal y como eres y que intentes dar lo mejor de ti mismo. Es decir, céntrate en aquello que depende de tu voluntad y olvídate de todo lo demás porque no cae en tu área de control. En positivo, también conviene precisar que los candidatos pueden ser mucho más conscientes de cómo es el trabajo que van a realizar gracias a estas pruebas que te ponen de una forma directa en una situación aunque sea simulada. Una prueba situacional es mucho más compleja que una entrevista de trabajo tradicional.

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